No todo está perdido, aquí te contamos varios trucos![]()
Para empezar no permitas que la mancha penetre en el tejido, así que tendrás que actuar con rapidez.
Extiende la prenda sobre una superficie y vierte un chorro de alcohol sobre la mancha. Frota suavemente con una esponja. A medida que la esponja vaya agarrando el tinte, enjuágala y vuelve a repetir el paso hasta que observes que la mancha ha desaparecido.
Coloca la prenda sobre una tela blanca con la mancha hacia abajo para que esté en contacto con la tela limpia. Aplica un chorro de aguarrás a una esponja y presiónala sobre la parte trasera de la mancha. Con esto, transferirás la mancha de una tela a otra. Repite el proceso hasta que la mancha haya pasado completamente a la tela blanca y después enjuágala con agua fría.
Prepara una mezcla de blanqueador en polvo y agua a partes iguales. Cubre la mancha y déjalo actuar durante 15 minutos. Después, enjuaga la prenda con agua fría.
Tras cualquiera de estos tratamientos la prenda ya estará lista para lavar en la lavadora.
Te animas a probar![]()